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Maarten Janssen, 2014-

PSCR7754

1829. Carta de Ramón Molina, ayudante de regimiento, para Manuel Martín.

ResumenEl autor se excusa ante Manuel Martín por no haber respondido a una misiva suya que trataba sobre la crianza de su hijo, concretamente sobre su ama de lactancia.
Autor(es) Ramón Molina
Destinatario(s) Manuel Martín            
Desde España, Madrid
Para España, Valladolid
Contexto

En 1834 Martín Diego de Magura y su yerno, Basilio José de Olalde, vecinos de Durango (Vizcaya) y Bilbao, se presentaron ante la justicia como tutores de sus hijos para reclamar los bienes de María del Patrocinio Ortiz de Tarancón, esposa que había sido del primero y que dos años antes se había fugado a Francia con su amante. Además de defender los derechos e intereses de su prole, tuvieron que hacer frente a las reclamaciones de los acreedores de la mujer, entre los que se hallaba Manuel Martín, vecino de Valladolid, que solicitaba el resarcimiento de los gastos ocasionados por la manutención de un hijo adulterino de aquella y que tasaba en más de seis mil reales. Martín Diego de Magura expuso el deshonor que había sufrido a consecuencia de la vida licenciosa y escandalosa de su esposa, incorporándose al proceso las piezas judiciales que relataban dichos excesos. En efecto, tras numerosas quejas de su marido, María del Patrocinio Ortiz de Tarancón fue apartada de su lado y conducida a Madrid, donde fue confinada en el convento de monjas bernardas de la Concepción, más conocido como el convento de religiosas de Pinto. Desde allí ingresó en el Hospital de la Pasión de Madrid para restablecerse de la enfermedad que padecía. Debido a su mala salud, en 1825 se permitió su traslado a la ciudad de Valladolid, donde quedó bajo la autoridad del Regente de la Real Chancillería.

El control al que fue sometida no dio resultado, ya que siguió llevando una vida poco honesta, que tuvo como resultado un embarazo. Así, fruto de su adulterio, en 1828 dio a luz a un niño que fue bautizado con el nombre de Ramón María. Lo dejó al cargo de Manuel Martín y de su esposa, Vicenta Pérez, y ella se trasladó, en primer lugar, a Madrid y más tarde a Burgos. Entretanto, su marido había ganado el proceso de divorcio en la diócesis de Calahorra (La Rioja), aunque se le impuso el pago de una manutención. Estando en Burgos, María del Patrocinio Ortiz de Tarancón se ocupó de la administración de sus rentas, sitas en las villas de Santa Cruz de Juarros y Pineda de la Sierra (Burgos). Allí cohabitó con Juan Martínez, lo que motivó la apertura de una causa por conducta escandalosa y amancebamiento. En 1832 los dos amantes se fugaron a Francia. En relación al proceso de acreedores, Manuel Martín presentó varias cartas que demostraban que se había encargado de la crianza del niño bautizado como Ramón María. Además, dichas misivas eran un reflejo de “la desnaturalización de esa mujer [y] la ingratitud más reprensible” (folio 3v). Finalmente, en 1837 María del Patrocinio Ortiz de Tarancón fue indultada.

Soporte un folio de papel doblado en cuarto, escrito por recto y verso del primer cuarto y por el verso del segundo cuarto.
Archivo Archivo de la Real Chancillería de Valladolid
Repository Salas de lo Criminal
Fondo Pleitos criminales
Referencia archivística Legajo 299, Expediente 7
Folios Pieza 4, 5r-[5a]v
Transcripción Elisa García Prieto
Revisión principal Carmen Serrano Sánchez
Contextualización Elisa García Prieto
Normalización Carmen Serrano Sánchez
Anotación POS Gaeal Vaamonde
Fecha de transcipción2014

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Madrid Abril 9 de 1829

Sr Manuel recibimos la de u o de su parienta q es lo mismo no se a contestado por estar persuadidos q los asuntos del ama se concluirian mui pronto y se les podria mandar algun dinero, mas viendo que esto no se puede conseguir no siendo a palos como se dice en mi tierra, nos a sido tan preciso como necesario pasar a esta y ver si de una bez salimos del paso, mas ustedes no ignoran los enemigos qe tiene en esa y es preciso no lo digan por ay, por si acaso quisiesen evitar la justicia de todo lo demas vivan uds sin cuidado persuadidos que no se les echa en olbido; cuidenme uds a Ramonchin con un millon de vesos. encargo mucho no digan nada del paradero pues interesa. muchas muchas espresiones a la Bicenta contestandome de todo y como esta el Pichilin, y cualquiera cosa que sepan o hoygan disponiendo de su amigo Ramon


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