El autor recrimina a Juan José Aranda su vida licenciosa y le advierte de que su comportamiento escandaloso puede provocar la intervención del Santo Oficio.
| [1] | le tendran menos respeto que a ti, ni de
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| [2] | ninguno pr malo qe sea murmuraran lo qe
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| [3] | de ti pues haze muos dias qe me Consta se de
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| [4] | jan dezir publicamte en el lugar los Patanes
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| [5] | qe no quieren oir la misa del Cura porqe dudan
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| [6] | si les Valdra, por contemplarte en pecado mor
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| [7] | tal por estar amanzebado con el Ama, Co-
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| [8] | mo lo infieren de la desemboltura y desber
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| [9] | guenza Con qe te portas con ella, poniendola
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| [10] | a la Mesa, comiendo en un mismo plato, Como
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| [11] | Marido y Muger, permitiendola qe delante
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| [12] | de las gentes te sé esté reclinada sobre la
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| [13] | rodilla bailando y jugateando a todas oras
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| [14] | con ella dentro y fuera de Casa, gastando
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| [15] | con ella, lo qe a tu misma Herma no has
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| [16] | tenido Valor para darle, y dejandote lle
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| [17] | var de ella de quto se le antoja, y sea lo
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| [18] | qe fuere, sin advertir (por tu Ziega pasion)
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| [19] | que todo redunda en infamia y desdoro tuio
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