El autor informa a fray Felipe de los Rubielos de sus experiencias místicas, de sus padecimientos y dolores, en especial en los momentos de oración.
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Viva la Purisima Reyna de los Angeles:
Amado y Rmo pe Lector en nro amoroso Jesus, y S P
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| [2] | m y nra Nueva Protectora
No aviendome ocurri
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| [3] | do cosa singular que comunicar a Vm, y guardando
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| [4] | el precepto del tribunal, e guardado al mismo tpo el
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| [5] | silencio que tal vez Vm abra estrañado: es verdad
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| [6] | fui movido para acerlo al tiempo que Vm se iba
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| [7] | a Priego, con el objeto de allar algun alivio en
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| [8] | las terribles borrascas que me e visto con los
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| [9] | enemigos, y la mayor fue l al mismo tiempo
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| [10] | que la paso la Sra o el sor e la nueva forma
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| [11] | pero interiormte me alevantava la confianza
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| [12] | en el Sor y en la palabra que me dijo, el pri
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| [13] | mero dia de mi prision, que no temiera qe
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| [14] | conmigo estaba; mas con la nueva era
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| [15] | tan grande y se avia obscurrecido el sol de Jus
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| [16] | ticia, no allava puerto seguro en tal te
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| [17] | rrible tempestad; asta que la diva miseri
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| [18] | cordia se sirvio sacarme de tanta obscuri
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| [19] | dad; d estas batallas a abido dos grandes
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