El autor transmite a Nicolás Hernández su lamento porque su estado de salud sea delicado y le da noticias de la opinión que su tía, Agustina Salgado tiene sobre su salud, recomendándole que deje de hacer algunas diligencias que le transtornan. Le notifica el envío de un rosario que su tía ha tenido en sus manos. Asimismo le informa del precio al que se están pagando algunos cereales y las gestiones que en relación con la venta de los mismos ha realizado.