El anónimo autor pide al conde de Miranda, en el nombre de sus vasallos, que haga oidos sordos a las acusaciones que Castillo y otros han formulado contra Antonio Asenjo, a quien han delatado a la Inquisición. Consideran que son maniobras por parte de dos personas que están perjudicando los asuntos económicos del conde y que, además, arrastran varias condenas por otros tribunales.