El autor anónimo pide al conde de Miranda en el nombre de todos sus vasallos que vele por ellos, puntuales cumplidores de sus obligaciones (pecuniarias, entre otras cosas), frente a los abusos sufridos a manos de Castillo y el corregidor. Sospecha el autor que estos extorsionan al conde de Miranda con un asunto amoroso que éste mantiene en la corte de Madrid.